Lluvias dejan 109 muertes y más de 2 mil damnificados en Río de Janeiro





Las torrenciales lluvias en Río de Janeiro han dejado 109 personas fallecidas, 65 desaparecidos y más de 2 mil damnificados mientras las autoridades gubernamentales de la zona en trabajo conjunto con protección civil y los bomberos mantienen un cierto control en medio del desastre causado en esa importante región sudamericana.

El colaborador para teleSUR en Brasil, Raúl Balzaretti, informó que hasta este miércoles se han reportados 109 muertos, 65 desaparecidos y más de 2 mil personas damnificadas, situación que se suma a los cortes de luz y a la suspensión de clases escolares en vista de la continuidad de las lluvias en las sierras que rodean Río de Janeiro.

"Hasta el momento hay 14 barrios de la zona sin energía y se evidencia un movimiento reducido en la ciudad con algunas rutas cortadas mientras la población intenta lentamente regrsar a la normalidad".

El colaborador en Brasil refirió que en vista de las oportunidades socioeconómicas y laborales que ofrece Río de Janeiro, la ciudad ha sido centro de grandes movimientos demográficos, "lo que ha empeorado la suituación actual".

"Mucha gente de todo el país acude a ciudades industrializadas como Sao Paulo y Río de Janeiro lo que ha ocasionado graves problemas en políticas de urbanización y la gente ha ido a construir y a habitar en las laderas de las sierras lo que ha empeorado el esastre con una mayor cantidad de muertos".

Sostuvo que este miércoles, el gran debate es la falta de falta de medidas preventivas para que esto no ocurra nuevamente y precisó que no está en consideración por el momento la solicitud de ayuda internacional gracias al apoyo prestado por las autoridades locales.

"El gobierno municipal, el Estado de Río de Janeiro y el presidente Lula (da Silva) mandaron apoyo y han ayudado a la gente y tienen cierto control sobre la situación gracias al buen trabajo de bomberos y defensa civil".

Raúl Balzaretti destacó que habrá que activar políticas urgentes para trasladar a las personas que aún corren riesgos hacia otras ciudades que sean más habitables.

Las zonas norte y sur del estado son las más afectadas, con barrios aislados y sin suministro eléctrico.

Además de las inundaciones, el tránsito quedó interrumpido en algunas calles por deslizamientos de tierra y caídas de árboles.

De acuerdo a las autoridades, las intensas lluvias han permanecido por más de 24 horas, por lo que grandes áreas de Río de Janeiro y su área metropolitana, fueron azotadas por derrumbes que dejaron a muchos ciudadanos tapiados.

En las zonas más afectadas viven alrededor de 12 millones de habitantes, de los cuales, aquellas familias más humildes que vivían en las laderas de los cerros, fueron víctimas fatales del fenómeno climático.

La tragedia generó caos especialmente en la ciudad de Niteroi, vecina de Río, donde han sido confirmadas al menos 48 muertes por los aludes.

En tanto, en Río de Janeiro, el número de víctimas fatales asciende a 37, según datos del cuerpo de bomberos y de Defensa Civil.

El gobernador de Río de Janeiro, Sérgio Cabral, decretó tres días de luto por las muertes, mientras que el alcalde de la ciudad de Río, Eduardo Paes, aclaró que en esa localidad, "no son las inundaciones las que han causado víctimas fatales, son los deslizamientos de tierra".

Paes ofreció en una rueda de prensa un balance del desastre en su jurisdicción, en el que se informaba sobre cuatro desaparecidos, 56 heridos y mil 420 damnificados.

Las labores de rescate se mantienen, mientras que cientos de ciudadanos tendrán que pasar la noche a oscuras, por lo que reclaman soluciones inmediatas. Los socorristas siguen revolviendo toneladas de tierra y lodo en busca de desaparecidos.

"Tenemos que esperar que la lluvia pase para recomponer la ciudad, para intentar retirar a las personas de las áreas de riesgo, para construir las viviendas que faltan", manifestó, por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva.

El Instituto Nacional de Meteorología de Río de Janeiro, señaló que entre el lunes y martes ha caído en Río de Janeiro más del doble de la lluvia esperada para todo el mes de abril.

La tragedia del estado brasileño se produjo tres meses después de las 52 víctimas fatales que dejó un derrumbe en un hotel de Ilha Grande y Angra dos Reis, al suroeste de Brasil, provocado por las fuertes lluvias que cayeron en los primeros días del mes de enero.

También, cerca de 150 personas fallecieron por los temporales que afectaron desde el pasado mes de diciembre hasta principios de enero a las regiones sur y sureste de Brasil según informó la secretaria nacional de Defensa Civil, Ivone Valente.