Quien crea que lo que ocurre en la cama se queda entre las sábanas, se equivoca. Porque en estos tiempos que corren nosotras ya no nos avergonzamos, y no dudamos en comentar nuestras conquistas de fin de semana, el último juego erótico que hemos comprado -o practicado- y otras experiencias, sin tapujo alguno.
Y es que el 20% de las mujeres reconoce que trata el tema sexual con sus amistades. Es más, el 66% lo hace de forma bien clara y sincera. Curiosamente, esta cifra dista mucho del 85% de los varones, que no se atreve a hacer demasiados comentarios al respecto. Al menos, así lo aseguran los resultados del Informe Sobre Hábitos de Salud Sexual entre la Población Española -realizado por la compañía biomédica Pfizer- a 3.000 personas.
Sin embargo, tal y como se desprende del trabajo, el 82% de los españoles piensa que sus relaciones íntimas podrían mejorar. Por ejemplo, que ellas mientan (en concreto, una de cada tres mujeres) y que las parejas apenas dediquen dos horas a la semana al sexo -ya que el 25% asegura que le dedica menos de una hora semanal-.
Hay féminas que mantienen relaciones sexuales sólo por satisfacer al hombre, como si se tratara de una tarea doméstica más. Algunas necesitan más tiempo que otras para llegar a la fase alta de excitación, y si él no es lo suficientemente hábil, la situación desemboca en una respuesta de frialdad o apatía que puede producir una disfunción en la mujer. Otra consecuencia negativa es la dispareunia o dolor producido porque, ante la falta de excitación, no dilata la vagina.
Entre quienes confiesan haber tenido algún inconveniente el último año, la falta de deseo sexual se sitúa en primer lugar (52%), sobre todo para las mujeres (58%). En segundo nivel, se sitúa la disfunción eréctil (30%). En muchos casos, la solución está en hablarlo y en dedicarle tiempo, aunque parezca que no tenemos. Si no, no se explica que a la semana sólo le dediquen un par de horas. Claro que, si como apunta el presidente de la AEES, “si se centran dos horas en un mismo encuentro sexual, es fantástico. Lo malo es cuando se traslada la cifra a varios encuentros. Dos horas repartidas no dan para tanto, pero la cuestión del tiempo es muy relativa”. Porque hay ocasiones en las que es mejor lo breve pero intenso.





Hablamos sin tapujos de sexo



Citar
