La idea de que el Suministro mundial de petróleo se agotaría más rápido de lo esperado y ha tocado techo y su escacez está cada vez más extendida, aunque algunas compañías como BP o Shell insistan en que la producción podrá mantener su ritmo a medida que aumenten las necesidades energéticas de las economías emergentes de Asia.
Las previsiones iniciales de unas reservas mundiales de entre 1.150 millones y 1.350 millones de barriles deberían reducirse a una cantidad que oscila entre los 850.000 millones y los 900.000 millones. Un problema con el análisis de BP, dicen los investigadores, es que no toma en cuenta la creciente demanda. Mientras que la población humana del mundo consume actualmente 85 millones de barril de petróleo cada día, esto se prevé que ascenderá a 113 millones de dólares por día en 2030.
Además, las cifras de BP se basa en datos proporcionados por los países productores de petróleo y las empresas que se encargan de la creación y proceso de los Productos realizados con los derivados del petroleo.
Es "preocupante" que los países occidentales -donde la demanda supera la producción- no se tomen este problema en serio, mientras que países como China estén concentrando todos sus esfuerzos en aprovechar al máximo todos los derivados del petróleo con lo que cuentan.
Los investigadores dicen que es un "secreto a voces" que los países de la OPEP inflaron sus reservas, pero que la Agencia Internacional de Energía (AIE), British Petroleum (BP), la Administración de Información Energética y World Oil no tienen esos datos en cuenta para sus estadísticas.
El informe también avisa de que las estadísticas públicas han comenzado a incorporar reservas no convencionales como las arenas de alquitrán canadienses, donde el crudo y el gas son mucho más difíciles de extraer y nunca podrán ser atractivas económicamente.





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