Los 'Diablos' golearon 4-1 al Schalke y clasificaron para el gran juego en Wembley, el 28 de mayo.
Manchester United será el rival del Barcelona, el 28 de mayo en la Final de Wembley, tras golear por 4-1 al Schalke de Raúl, al que tampoco dio opción alguna en el partido que puede suponer la despedida de la Liga de Campeones de su máximo goleador histórico.
Tal como estaba previsto, el United no tuvo problemas para cerrar su presencia en una nueva final de la Champions, la tercera en cuatro temporadas y la que le ofrece la revancha ante los azulgrana, dos años después de que el equipo de Pep Guardiola se impusiese en Roma.
Con un ojo puesto en el partido del próximo domingo contra el Chelsea, que puede decidir el campeón de la Premier, Alex Ferguson alineó un conjunto poco reconocible.
Pese a las llamadas a la prudencia, el técnico escocés confió en la experiencia de su equipo para resguardar los dos goles de ventaja de la ida. Sin Rooney, ni Rio Ferdinand en la convocatoria, y con "Chicharito" y Giggs, los héroes de Alemania, en el banquillo.








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